Hay épocas en la vida de cualquiera que “por h” o “por b” nos encontramos por la noche a nosotros mismos dando vueltas y más vueltas en la cama sin conseguir dormir.
Esto repercute en el estado de ánimo, la actividad diaria y la fuerza de voluntad.
Estamos (estoy) más flojos, no tenemos ganas de absolutamente nada y por otro lado, estamos hipersensibles y las cosas nos afectan de más.
Las causas pueden ser cualquiera, en mi caso y para este insomnio pasajero (espero) creo que están claras: estamos detrás de una mejora laboral que implica un cierto riesgo.
Esperemos que salga todo bien, en cualquier caso me temo que no voy a dormir bien hasta el 30 de Junio (el desenlace) y ya os contaré con más claridad por que de momento no lo veo prudente.
Por lo pronto le pido paciencia a todo aquel que me tenga que soportar en esta mini-crísis, que si ya soy algo inaguantable de normal, imagino lo seré más.
Un saludo.